Octubre vuelve a poner el cáncer de mama en el centro de la conversación pública. Pero más allá del lazo rosa, el reto sigue siendo concreto: que las mujeres conozcan su riesgo, accedan a detección oportuna y reciban tratamientos ajustados a las características de su enfermedad.
Y es que gracias a la innovación en la ciencia y la tecnología de punta que se usa actualmente, existen nuevas alternativas terapéuticas que ayudan a la detección temprana del cáncer de mama.
“El tratamiento ya no se define solo por el tamaño del tumor: uno de los cambios más importantes de la oncología mamaria moderna es que el cáncer de mama no se considera una sola enfermedad.
La expresión de receptores hormonales, HER2, el perfil biológico, los biomarcadores y, en determinados casos, las pruebas genómicas y genéticas ayudan a seleccionar tratamientos de manera mucho más precisa”, indicó el Doctor Cervera.
Entre los nuevos tratamientos y el manejo de la enfermedad, las mujeres pueden ser tratadas a través de:
Terapias dirigidas, hormonoterapia moderna e inmunoterapia: permiten seleccionar tratamientos según el subtipo tumoral y los biomarcadores, evitando tratar a todas las pacientes de la misma manera.
Cirugía conservadora, oncoplástica y manejo axilar selectivo: en pacientes adecuadamente seleccionadas puede reducir la extensión de la cirugía sin perder seguridad oncológica.
Genética y evaluación individual del riesgo: identifica a algunas mujeres y familias que requieren vigilancia diferente, medidas preventivas específicas o decisiones terapéuticas personalizadas.
“Hoy podemos ofrecer cirugías más conservadoras, tratamientos sistémicos más específicos y estrategias que buscan preservar no solo la supervivencia, sino también la calidad de vida. Pero esos avances pierden impacto si una mujer llega tarde al diagnóstico o enfrenta barreras para acceder a la atención.” Añadió el Doctor Sergio Cervera.
Por último, cabe destacar cinco acciones concretas que las mujeres deben tener en cuenta para este mes y para todo el año:
•Conocer el riesgo personal y familiar. Ante antecedentes relevantes de cáncer de mama, ovario, próstata o páncreas, puede ser necesario valorar asesoría genética.
•Cumplir el tamizaje indicado. La mamografía debe realizarse según edad, riesgo individual y recomendaciones médicas vigentes.
•Consultar ante un cambio nuevo o persistente. No esperar a que exista dolor ni asumir que un hallazgo “desaparecerá solo”.
Además del tamizaje, es importante que las mujeres conozcan el aspecto habitual de sus mamas y consulten ante cambios persistentes como un nuevo nódulo, retracción de la piel o del pezón, secreción espontánea —especialmente si es sanguinolenta—, cambios recientes en la forma de la mama o alteraciones cutáneas. El autoexamen no sustituye la mamografía ni constituye por sí solo una estrategia de tamizaje.
Exigir atención oportuna y coordinada. El diagnóstico, la patología, la cirugía, la oncología, la radioterapia y el apoyo psicosocial deben integrarse alrededor de cada paciente.


