En el marco de sus 65 años cumpliendo al territorio, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), a través de la Dirección Regional Almeidas y Guatavita, ordenó la suspensión de una actividad minera que se adelantaba sin los permisos ambientales requeridos en la vereda Tilatá, municipio de Chocontá (Cundinamarca).Durante un operativo de seguimiento y control ambiental, profesionales de la CAR evidenciaron que, en lugar de desarrollar la intervención autorizada por la Corporación, se realizaba la remoción y explotación de la capa superficial del suelo en un área de aproximadamente 6.410 metros cuadrados.
Además, se verificó que el predio no cuenta con ningún instrumento de control ambiental que ampare el ejercicio de la actividad minera.La remoción mecánica del suelo ha provocado su pérdida y degradación, comprometiendo su integridad física y capacidad productiva.
Asimismo, es importante señalar que, debido al descapote evidenciado en campo, no fue posible identificar el cauce del drenaje; no obstante, se confirmó la presencia de afloramientos de aguas superficiales en el área intervenida.
“Estas transformaciones exponen el suelo a graves afectaciones y favorecen su progresiva degradación al alterar sus condiciones naturales, situación que configura una presunta infracción ambiental”, afirmó Camilo Poveda, director regional de la CAR.
Por el estado actual del terreno, no es posible cuantificar los materiales extraídos ni establecer sus características.
Sin embargo, se constató que no existen evidencias que demuestren su adecuada disposición a través de un gestor autorizado de Residuos de Construcción y Demolición (RCD).
Finalmente, la Corporación hace un llamado a la ciudadanía y a los propietarios de predios para que tramiten de manera adecuada los permisos ambientales antes de realizar cualquier intervención sobre los recursos naturales, y reitera la importancia de la denuncia oportuna como herramienta clave para la protección del territorio.





