Durante el foro ‘El Dorado Max: la gran apuesta país’, el director de la Región Metropolitana, Luis Lota, participó en el diálogo que abordó este escenario como un activo estratégico para la competitividad, el turismo, el comercio y la conexión del país con el mundo.
En la instalación del evento, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, resaltó que la nueva historia de El Dorado es una apuesta fundamental para Bogotá y el país. “Buscamos un desarrollo territorial como ciudad, habilitar el suelo alrededor del aeropuerto para el desarrollo de actividades articuladas (…) Queremos atraer inversión a través de incentivos tributarios para que empresas generen empleo y desarrollo en torno al aeropuerto”, expresó el alcalde Galán, quien también destacó a la Región Metropolitana como actor clave del progreso regional, citando específicamente, entre otros temas, los estudios de factibilidad de la Línea 3 del Metro.
La importancia de El Dorado trasciende sus límites físicos. En el primer semestre de 2026, el aeropuerto movilizó 22,6 millones de pasajeros, un crecimiento del 4,2 % frente al mismo periodo de 2025. De ellos, más de 8,1 millones correspondieron a viajeros internacionales.
Estas cifras muestran la dimensión de una infraestructura que conecta a Bogotá y la región con los mercados nacionales e internacionales.Esta conectividad también se relaciona directamente con la estructura productiva de Cundinamarca. De acuerdo con los análisis de PLANEO y Huella Urbana, el 88,4 % de la actividad productiva identificada en la huella corresponde conjuntamente a usos logísticos e industriales, localizados sobre corredores que conectan municipios como Funza, Mosquera, Chía, Cajicá y Zipaquirá con El Dorado.
Además, el territorio ya cuenta con un importante ecosistema logístico y empresarial alrededor del aeropuerto.Hoy la región cuenta con empresas y sectores que pueden beneficiarse especialmente de una mayor conectividad aérea, en particular aquellos que producen bienes de alto valor agregado, poco peso, sensibles al tiempo o perecederos como frutas frescas, flores,productos farmacéuticos y biotecnológicos, cosméticos, alimentos especializados y otros productos con potencial exportador que pueden encontrar en la conectividad aérea una ventaja para llegar de manera más rápida y eficiente a nuevos mercados.
Por eso, la discusión sobre El Dorado no debería centrarse únicamente en cuántos pasajeros o toneladas adicionales puede movilizar el aeropuerto. La pregunta de fondo es cuánto valor agregado, inversión, empleo y capacidad exportadora puede generar la región a partir de esa conectividad.
Desde esta perspectiva, la Región Metropolitana considera fundamental que las decisiones sobre la infraestructura aeroportuaria estén acompañadas de una estrategia para fortalecer las empresas del territorio con potencial de internacionalización y para conectar sus capacidades productivas con las oportunidades que ofrece el mercado global.
Una oportunidad para el turismo regionalLa conectividad aérea representa, además, una oportunidad para ampliar los beneficios del turismo en el territorio. Bogotá ha avanzado en la implementación de una estrategia de stopover, que busca aprovechar el tránsito de viajeros internacionales para convertir las conexiones aeroportuarias en oportunidades de visita y permanencia en la ciudad.
“Tenemos el objetivo de destrabar proyectos de infraestructura y mejorar la conectividad”, afirmó la viceministra de Infraestructura, María Fernanda Santa.Para la Región Metropolitana, el siguiente paso es mirar esta oportunidad con una perspectiva regional, conectando la estrategia de Bogotá con la oferta turística de Cundinamarca.
En 2025, cerca de 1,9 millones de visitantes extranjeros no residentes llegaron a la región, y el 56 % lo hizo por motivos relacionados con el turismo. Una parte de estos viajeros puede encontrar en Bogotá y Cundinamarca una oferta complementaria de naturaleza, cultura, gastronomía y patrimonio, ampliando las alternativas de quienes llegan al país y generando nuevas oportunidades para los municipios.
La apuesta es que quienes llegan a El Dorado no vean la región únicamente como un lugar de tránsito, sino como un territorio para conocer, recorrer y disfrutar.“El Dorado debe pensarse como una plataforma de desarrollo económico para Bogotá, Cundinamarca y Colombia. El reto no es solamente ampliar la capacidad de un aeropuerto, sino lograr que esa capacidad se traduzca en más oportunidades para nuestras empresas,más turismo, más inversión y una economía regional mejor conectada con el mundo”, señaló el director Luis Lota.


