La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca advierte la llegada de nuevas especies migratorias al territorio CAR, como consecuencia de los fenómenos de variabilidad climática en el país.
En el periodo comprendido entre los meses de marzo y abril del presente año, en la Dirección regional Sumapaz se han recibido alrededor de 40 individuos de la especie Ibis negros (Phimosus infuscatus), una situación atípica pues en años anteriores esta cantidad no era mayor a 5 ejemplares.
Además de los individuos recibidos, profesionales de la dirección regional han atendido llamados ciudadanos relacionados con la presencia de estas aves en zonas urbanas en las que han anidado, un indicador de que podrían estar iniciando un proceso de colonización, el cual ocurre cuando una especie no detectada previamente empieza a ocupar sitios ajenos a su distribución original.
Los Ibis negros han sido tradicionalmente de tierras bajas como el valle del Cauca o la Costa. Se caracterizan por su pico alargado y plumaje negro, se alimentan de pequeños invertebrados, semillas, insectos y moluscos; y recientemente se han visto ejemplares en zonas donde habitualmente no estarían en esta época, como potreros inundados y humedales secundarios que suelen estar secos.
De acuerdo con la directora regional Sumapaz, Érika Álvarez, “la mayoría de los individuos recibidos son polluelos y juveniles.
Esto se debe a que esta es una especie competitiva y las aves más fuertes suelen hacer caer de los nidos a los más débiles y cuando estos polluelos o los huevos se caen, inicia un proceso de descomposición que lleva a la emisión de olores molestos para la comunidad”.
Profesionales de fauna de la Corporación recomiendan reportar los casos de estos animales en riesgo para llevar a cabo su rescate, y en caso de evidenciar parvadas en zonas residenciales, evitar interacciones y no alimentarlas. También se recomienda hacer un adecuado manejo de basuras para evitar que las aves busquen alimento allí, realizar mantenimiento constante a las zonas verdes y zanjas para prevenir encharcamientos.
Esta ave hace parte de la fauna silvestre de Colombia, razón por la cual está prohibido cazarlas y deben ser protegidas junto con su hábitat. La afectación a los individuos o su entorno puede ser causal de procesos sancionatorios o constituir delitos ambientales.
Las posibles causasLas altas precipitaciones ocurridas en el mes de enero generaron un incremento inusual de posibles hábitats para estas aves, pues han colonizado temporalmente potreros inundados y humedales secundarios.
Es decir que se han alejado de zonas con inundación excesiva y se han multiplicado en zonas con lluvias moderadas. El frente frío en el caribe pudo forzar movimientos de esta especie hacia el interior del país como la región andina o valles interandinos buscando refugio de los vientos costeros o crecientes súbitas generados por este fenómeno.


