Viajar informado y vacunarse a tiempo es clave para proteger la vida. Por eso, Bogotá mantiene sus medidas de prevención frente a la fiebre amarilla, con énfasis en la planificación anticipada de los viajes a zonas endémicas, la corresponsabilidad de las personas viajeras y la articulación con otros territorios del país.
Desde la declaratoria de la alerta sanitaria, el Distrito activó su capacidad técnica y operativa para intensificar la vacunación de viajeros y fortalecer la vigilancia en salud pública. Aunque Bogotá no es un territorio endémico, la prevención se ha asumido como una prioridad para reducir el riesgo de casos importados.
Este llamado se da en un contexto nacional de riesgo persistente. Desde 2024, el país se encuentra en alerta por fiebre amarilla debido a un brote activo en varias zonas endémicas que, a la fecha, no ha sido completamente controlado.
Por ello, las autoridades sanitarias insisten en anticiparse al riesgo antes de viajar.Bogotá ha cumplido con la vacunación de su población dentro del esquema regular y ha priorizado la inmunización de personas viajeras.
En 2024 se aplicaron 154.028 dosis de la vacuna contra la fiebre amarilla y en 2025 se administraron 532.964 dosis adicionales, lo que representa un incremento del 346 %.
Actualmente, la ciudad cuenta con más de 200 puntos de vacunación donde la población entre 9 meses y 59 años puede acceder a la vacuna contra la fiebre amarilla, biológico incluido en el esquema regular.
Adicionalmente, se dispone de más de 40 puntos dirigidos a población con condiciones de riesgo (gestantes y personas mayores), así como de puntos de vacunación habilitados en aeropuertos y terminales de transporte terrestre para personas menores de 60 años.






