La Alcaldía de Bogotá anunció un paquete urgente de medidas para meterle mano al servicio de aseo en la ciudad. Más vehículos, mayor supervisión en calle y coordinación directa entre operadores hacen parte de la transición técnica con la que el Distrito busca frenar las quejas ciudadanas y mejorar la limpieza en barrios y avenidas.
El alcalde Mayor, Carlos Fernando Galán, confirmó que la prórroga de los contratos actuales no será una simple continuidad, sino una intervención operativa para corregir fallas que por años han golpeado la imagen de la ciudad. El mandatario aseguró que se reforzará la presencia en calle y se exigirá cumplimiento estricto en horarios y frecuencias de recolección.

“Esta etapa no es seguir igual. Es una intervención directa para que la ciudadanía vea resultados reales en el corto plazo”, enfatizó Galán, al advertir que el sistema necesita ajustes profundos para responder a las necesidades de la capital.
Como parte de la decisión, los contratos con Promoambiental Distrito, LIME, Ciudad Limpia, Bogotá Limpia y Área Limpia fueron prorrogados hasta noviembre de 2027, garantizando que el servicio no se detenga mientras se ejecutan las mejoras estructurales.

Desde la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, su director Armando Ojeda explicó que ya se trabaja operador por operador para optimizar rutas, fortalecer la supervisión y modernizar la operación en puntos críticos donde más se acumulan residuos.
La administración distrital también recordó que la medida cumple lineamientos judiciales y regulatorios que protegen a los recicladores de oficio y aseguran condiciones justas dentro del modelo tarifario.

Con este “revolcón” operativo, el Distrito promete una ciudad más limpia, con mayor control en calle y respuestas más rápidas frente a los reportes ciudadanos que durante meses han exigido soluciones visibles.





