En una jornada cargada de simbolismo, memoria y compromiso nacional, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) conmemoró el Día de las Manos Rojas, una fecha que busca estremecer conciencias y rechazar con contundencia el reclutamiento de menores en el conflicto armado.
Colombia volvió a pintarse las manos de rojo… pero no por violencia, sino como un grito colectivo para defender la niñez. En el marco del Día Internacional contra el Reclutamiento de Niños, Niñas y Adolescentes, el ICBF lideró actividades pedagógicas, sociales e institucionales en diferentes regiones del país para visibilizar una de las problemáticas más dolorosas del conflicto: el uso de menores en la guerra.

La jornada, conocida mundialmente como Red Hand Day, se conmemora cada 12 de febrero y tiene como propósito generar conciencia global frente a la utilización de niños en grupos armados y promover acciones que garanticen su protección integral.
✋ Un símbolo que sacude al país
Las manos pintadas de rojo representan el rechazo absoluto a cualquier forma de reclutamiento infantil. Funcionarios, familias, comunidades y entidades territoriales se sumaron a la iniciativa como muestra de corresponsabilidad para blindar a la niñez frente a la violencia.
Desde el Bienestar Familiar se reiteró que la protección de los menores no es solo tarea del Estado, sino de toda la sociedad: hogares, colegios, barrios y entornos comunitarios juegan un papel clave para prevenir que los niños caigan en redes de violencia o criminalidad.

🧒 Protección y prevención, la prioridad
Durante la jornada se impulsaron espacios de diálogo, pedagogía y orientación familiar, enfocados en:
- Prevención del reclutamiento forzado
- Restablecimiento de derechos
- Atención psicosocial a víctimas
- Fortalecimiento de entornos protectores
El mensaje fue claro: ningún niño debe empuñar un arma cuando debería tener un cuaderno.
⚠️ Llamado urgente
Las autoridades insistieron en que denunciar cualquier riesgo de reclutamiento es vital para activar rutas de protección. Además, recalcaron que el compromiso país debe traducirse en acciones reales que garanticen educación, bienestar y oportunidades para la niñez más vulnerable.





