Después de años de trancones, desvíos y obras interminables, la Alcaldía de Bogotá confirmó que varios tramos estratégicos de la troncal de TransMilenio por la avenida 68 serán entregados antes de lo previsto. La noticia cayó como un alivio para miles de conductores y usuarios que diariamente enfrentan el caos vial en uno de los corredores más importantes de la capital.
Uno de los proyectos que más dolores de cabeza les ha generado a los bogotanos empieza finalmente a mostrar resultados visibles. La administración del alcalde Carlos Fernando Galán confirmó avances históricos en las obras de la avenida 68, corredor que se convertirá en una de las principales troncales de TransMilenio y que promete transformar por completo la movilidad de Bogotá.
Según el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), la megaobra ya alcanzó un avance general superior al 80 %, cifra que aceleró la decisión de habilitar varios tramos antes de las fechas inicialmente previstas. La noticia fue entregada por el director del IDU, Orlando Molano, durante un recorrido técnico por sectores clave de la construcción.

La troncal de la avenida 68 tendrá más de 17 kilómetros de extensión y conectará el sur, occidente y norte de Bogotá, convirtiéndose además en alimentadora estratégica de la primera línea del Metro. El proyecto contempla estaciones de TransMilenio, nuevos puentes, ciclorrutas, zonas verdes y amplios espacios públicos que buscan modernizar completamente este corredor vial.
Uno de los anuncios que más llamó la atención fue el relacionado con la conexión entre la avenida Las Américas y la calle 26, tramo que permitiría mejorar significativamente los tiempos de desplazamiento y reducir los históricos embotellamientos que durante años han desesperado a miles de ciudadanos.

Las autoridades aseguraron que antes de finalizar 2026 quedarán habilitados cinco de los nueve grupos que conforman la megaobra, incluyendo sectores que actualmente presentan avances superiores al 85 % y algunos cercanos al 95 %.
La avenida 68 se convirtió durante años en símbolo de trancones, cierres y retrasos, especialmente en puntos críticos como Venecia, Las Américas, calle 26 y avenida Suba. Sin embargo, con este nuevo anuncio, la Alcaldía busca demostrar que el proyecto finalmente empieza a tomar forma y que Bogotá podría despedirse del “martirio” vial que durante años golpeó a conductores, comerciantes y usuarios del transporte público.


