La estrategia contempla el acompañamiento a las familias campesinas afectadas para que puedan acceder a las alternativas disponibles y avanzar progresivamente en la recuperación de sus sistemas productivos. Uno de sus componentes fundamentales está relacionado con la normalización de las obligaciones crediticias de los productores cuyos cultivos, animales o unidades productivas resultaron afectados por los incendios.
De acuerdo con lo explicado por la gobernadora del Tolima, la Resolución 106 de 2026, expedida en articulación con el Ministerio de Agricultura y Finagro, permite que los productores afectados puedan acceder a alternativas para modificar las condiciones de sus créditos con bancos o cooperativas, ampliar los plazos de pago y acceder a nuevas condiciones financieras y tasas de interés favorables.
“El propósito es que nuestros campesinos aprovechen esta oportunidad, puedan ponerse al día, aliviar la carga y seguir manteniendo su crédito activo, para que su proyecto productivo no se detenga” , señaló la gobernadora del Tolima.
La medida representa una alternativa para los productores que actualmente enfrentan dificultades económicas como consecuencia de las afectaciones ocasionadas por los incendios y el fenómeno de El Niño. El proceso contempla que los productores se acerquen a las entidades financieras donde tienen sus obligaciones, informen sobre las afectaciones sufridas y soliciten la revisión y normalización de sus créditos de acuerdo con las condiciones establecidas.
La apuesta por la reactivación ambiental, social y productiva busca avanzar hacia una recuperación integral de los territorios afectados, teniendo en cuenta no solamente la recuperación de cultivos y actividades pecuarias, sino también la protección de los recursos naturales, el acompañamiento a las comunidades rurales y la recuperación de los medios de vida de las familias campesinas.
En este sentido, la estrategia busca generar condiciones para que los productores puedan recuperar su capacidad productiva y mantener activos sus proyectos, evitando que las afectaciones ocasionadas por la emergencia climática se conviertan en una barrera adicional para la recuperación económica de las familias rurales.


