El Ministerio de Transporte publicó el primer proyecto de regulación para vehículos de micromovilidad en el país. La iniciativa busca imponer reglas claras para scooters, patinetas y bicicletas eléctricas que hoy circulan en las calles colombianas.
El Gobierno Nacional dio un paso histórico frente a uno de los fenómenos de movilidad que más ha crecido en las ciudades del país: el uso de scooters, patinetas eléctricas, monociclos y bicicletas eléctricas.

El Ministerio de Transporte publicó para comentarios de la ciudadanía un proyecto de resolución que establece por primera vez normas claras para este tipo de vehículos de movilidad personal urbana, buscando poner orden en las calles y reducir riesgos para peatones y conductores.
La propuesta contempla nuevas exigencias de seguridad para quienes utilicen estos vehículos, entre ellas frenos delanteros y traseros, luces, elementos reflectivos, señal acústica y sistemas que impidan modificaciones técnicas peligrosas.
Además, el proyecto establece el uso obligatorio de casco certificado y chaleco reflectivo durante horarios nocturnos, en una medida que busca disminuir los accidentes y fortalecer la seguridad vial en las ciudades.
Uno de los puntos que más llama la atención es que estos vehículos tendrían un sistema de identificación a través del RUNT, permitiendo individualizar cada patineta, scooter o bicicleta eléctrica mediante un código visible y registro oficial.
Desde el Ministerio de Transporte señalaron que esta regulación responde a una realidad que ya está presente en las calles colombianas y que requiere controles claros para proteger la vida y mejorar la convivencia vial.
La iniciativa también fija límites de velocidad. Por ejemplo, se plantea una velocidad máxima de 25 kilómetros por hora en espacios recreativos y deportivos, mientras que algunas bicicletas eléctricas autorizadas podrían alcanzar hasta 40 kilómetros por hora fuera del perímetro urbano.
El proyecto fue elaborado bajo lineamientos del Plan Nacional de Seguridad Vial y tomando como referencia experiencias internacionales, en medio de un crecimiento acelerado de este tipo de transporte alternativo en las principales ciudades del país.
Ahora, el documento quedará abierto para observaciones y comentarios de la ciudadanía, autoridades locales y actores del sector, antes de convertirse oficialmente en una nueva regulación nacional.
Con esta propuesta, Colombia busca adaptarse a las nuevas dinámicas urbanas y enfrentar un fenómeno que cada vez gana más espacio en las vías, especialmente entre jóvenes y trabajadores que utilizan estos vehículos como alternativa rápida y económica de transporte.



