La solidaridad llegó por aire a Puerto Leguízamo.

Tras dos días de intensa labor, culminó la Actividad de Asistencia Médica y Humanitaria que dejó un impacto positivo en la comunidad de Puerto Leguízamo.

Esta misión, que reunió a más de 200 aliados entre personal médico, voluntarios, instituciones y sector privado, fortaleció el bienestar, la salud y la esperanza de cientos de familias.

La operación se desarrolló tras varios días de planeación, centrada en el desplazamiento de personal y carga de diferentes puntos del territorio nacional. Desde Bogotá, Rionegro, Cali y Tres Esquinas, la Fuerza Aeroespacial Colombiana movilizó más de 11 toneladas de ayuda humanitaria a bordo de aeronaves Boeing 737, CASA 212, C-295 y el helicóptero Huey II, asegurando su llegada oportuna a la zona.

La Armada de Colombia apoyó la logística de la actividad y el Ejército Nacional garantizó la seguridad durante el despliegue, permitiendo el desarrollo normal de la jornada.

Durante la actividad, se realizaron más de 6.000 atenciones médicas , incluyendo medicina general, odontología, pediatría, medicina interna, medicina familiar, pediatría, medicina endoscópica, medicina del dolor psicología, nutrición, entrega de medicamentos, dotación de gafas a través de optometría y entrega de prótesis dentales entre otros.

Además, se entregaron mercados, ropa, calzado, bicicletas, herramientas y se adecuó un aula de cómputo con la entrega de 15 computadores portátiles para fortalecer la educación y el acceso a nuevas oportunidades; beneficiando de esta manera a más de 2.200 personas.

Como gesto de gratitud hacia la comunidad, también se realizó el mantenimiento y recuperación de motocicletas, reconociendo a quienes, sin dudarlo, las usaron para auxiliar y trasladar a heridos durante la emergencia.

Entre las historias que marcaron esta misión humanitaria está la de Yan Trujillo, destacado por su valentía al socorrer a soldados heridos tras el accidente aéreo. En reconocimiento a su solidaridad, recibió una motocicleta nueva como símbolo de agradecimiento.

También se destaca la historia de Carlos Dorado, habitante cuya finca resultó afectada por el siniestro aéreo, provocando la pérdida de su principal sustento tras la muerte de los peces de su lago.

Como parte del acompañamiento, ingenieros civiles y de medio ambiental visitaron el lugar para apoyar la recuperación del entorno y evaluar medidas de restauración, adicional , le entregaron herramientas de trabajo como dos tanques de mil litros, una motobomba, mangueras, palas y picas.

La Fuerza Aeroespacial Colombiana continuará trabajando de la mano con las instituciones y la comunidad para llevar ayuda a los territorios más apartados, fortalecer capacidades y seguir cumpliendo su misión al servicio del país.

Finalmente, se expresa un sincero agradecimiento a todas las instituciones, voluntarios, profesionales de la salud, aliados estratégicos y a la comunidad por su compromiso y solidaridad. Gracias a ese esfuerzo conjunto, esta misión fue posible.

Share:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn