Secretaría de Salud promueve cuidado ante intoxicaciones por pescado en mal estado

Secretaría de Salud promueve cuidado ante intoxicaciones por pescado en mal estado

Ante la temporada de Semana Santa y el aumento de consumo de alimentos como el pescado y todos los derivados de la pesca, la Secretaría Distrital de Salud advierte a la ciudadanía la importancia de adquirir estos productos en establecimientos confiables, limpios, que garanticen las condiciones de conservación y cadena de frio.

Con el propósito de evitar cualquier tipo de afectación a la salud en la capital o intoxicación por el consumo de este tipo de productos en mal estado, la entidad viene realizando operativos de inspección, vigilancia y control a comercios que expenden todo tipo de alimentos –en especial pescados– como plazas de mercado, depósitos, supermercados,
minimercados, centrales de abastos, restaurantes, entre otros.

Precisamente en el marco del modelo territorial “Salud a mi barrio” y su pilar de acciones de bienestar, la Secretaría de Salud realiza de manera permanente actividades de inspección, vigilancia y control para evitar el expendio de alimentos y bebidas en mal estado, que puedan afectar la salud pública de la ciudad.

Además, promueve un enfoque de cuidado que involucra a la ciudadanía de manera directa, por lo que es importante que los compradores verifiquen las condiciones de los establecimientos y denuncien cualquier irregularidad. Durante la Semana Santa se intensifican dichos operativos en todas las localidades de la capital.

En la misma temporada del año anterior, a través de las Subredes Integradas de Servicios de Salud se realizaron 240 operativos, en los que se inspeccionaron más de 560 mil kilogramos de alimentos y 18 mil litros de bebidas.

En total se decomisaron 3.311 kilogramos de pescado fresco y productos de la pesca, carne de cerdo y aves, quesos,
productos de panadería, entre otros.

La entidad invita a los compradores para que eviten sitios con precios que estén muy por debajo de lo regular; siempre verificando la adecuada refrigeración y conservación de los productos y las características como color, olor y textura.
Se recomienda abstenerse de comprar pescados y derivados de la pesca en ventas ambulantes y mantener estos productos siempre en refrigeración o congelación.

Una vez descongelados, no deben volver a congelarse. El empaque, rótulos o fecha de vencimiento deben estar vigentes.

Al momento de adquirir pescado fresco, tenga en cuenta que las agallas estén húmedas y de color rojo brillante; que los ojos se vean sobresalientes, limpios, transparentes y brillantes; que la textura de la carne sea firme (que al oprimir no se quede hundida) y que su olor sea agradable.

Si va a adquirir pescado congelado, no acepte que el producto este blando o
semicongelado; revise que el color de la carne sea rosado o blanco (la piel puede ser oscura) y, si el pescado presenta algún olor extraño o similar al óxido, no lo compre.

En cuanto al pescado seco, debe tener consistencia firme y un color amarillo uniforme, sin manchas rojizas o verdosas y que no presente olores extraños. Tenga en cuenta que en los expendios debe estar empacado y se debe conservar a temperatura ambiente.

Por otro lado, para los productos derivados de la pesca y enlatados, tenga en cuenta que las latas deben tener la fecha de vencimiento visible, sin tachaduras o enmendaduras; y el número de registro sanitario y demás elementos informativos deben ser visibles.

Absténganse de comprar latas sumidas, golpeadas u oxidadas. Cuando destape un enlatado, no debe salir ningún tipo de gas u olor extraño; si el producto se encuentra desleído o tiene mal aspecto, no lo consuma.

Saque inmediatamente el contenido del envase; si no lo prepara en su totalidad, póngalo en un recipiente de vidrio o
plástico tapado y llévelo al refrigerador.

Si una persona tiene alguna reacción desfavorable para su salud después del consumo de estos productos, se recomienda que acuda al servicio médico y evite automedicarse.

Advertencia frente al consumo de langostilla de río En Bogotá se detectó la presencia de la langostilla de río (Procambarus clarkii), especie exótica con potencial invasor, cuyo consumo y comercialización está prohibido para evitar
posibles impactos ambientales y a la salud humana como transmisión de parásitos, hasta que se descarte científicamente lo contrario.

Por lo anterior, su uso en preparaciones alimenticias y de bebidas típicas (algunas llamadas ‘afrodisiacas’) está prohibido. Si encuentra esta especie siendo comercializada o utilizada como alimento, comuníquese con la Secretaría de Ambiente al 317 427 6828 (Unidad móvil