SE PASARON

OPINIÓN

Por: Ivan Santisteban 13 de septiembre 2020, 07:00 a. m.

Decir que una institución como la Policía Nacional son los únicamente culpables, no es cierto. Desde Presidencia, Alcaldías, Ministerio del interior, Ministerio de Defensa, son parte de una escalera que sin lugar a duda observamos lo que vivimos esta semana.

La muerte del Abogado Javier Ordoñez además del mal proceder de dos de sus policías, incito a salir a muchas personas que querían desahogarse por el encierro de la Covid-19 que a su paso trajo pérdida de empleos, violencia intrafamiliar, empresas cerradas y falta de ayuda estatal que, en algún momento pienso iba a pasar, pues fue desbastador.

Hablemos de la institución “Policía Nacional”, muchos piensan que este tipo de abusos deberían pasar a la justicia ordinaria y no militar porque precisamente sucede lo que paso con Dilan Cruz el año pasado, una justicia penal militar que muchos lo ven como un escudo que generalmente utilizan los policías, donde se blindan y nada pasaría, es lo que ve el pueblo y si usted le pregunta a cualquiera de ellos, así lo afirman. La justicia penal militar está debilitada, no es imparcial, pues hay solidaridad, apoyo y de acuerdo con el grado e influencias no pasara mayor cosa en múltiples casos como estos. Parece que lo que les enseñaron en su escuela como la cortesía policial, la buena fe y sus múltiples oraciones que dicen identificarlos, no se aplican en algunos policías, simplemente es más que un requisito de aprendizaje.

Al salir a preguntar a varios trabajadores del común sobre que concepto tienen de la policía, el denominador es que son “corruptos” esa es la conclusión, no los culpo y creo que como institución se debería reformar en un proceso a largo plazo esta imagen.

Lo que no se puede permitir de ninguna manera es que algunos desadaptados salgan a quemar y dañar lo que se les atraviese, a desquitarse con otros policías que nada tienen que ver con lo sucedido en este echo desafortunado, sabiendo que muchos de los marchantes al igual que en mi caso tenemos familiares, amigos y conocidos, por ello no debieron generalizar, hay policías de honor y ética. Algo que me sorprendió al preguntarles a los manifestantes más allá del echo ¿porque hay que acabar con todo si en definitiva nosotros mismos atreves de nuestros impuestos tenemos que pagarlo? la respuesta es clara: “prefiero que vuelvan a invertir la plata a que se la roben, además falta garantías en las marchas, pues al ser pacificas nada pasaría y no hay una atención importante del estado porque hace parte del proceso”.

Yo si estoy de acuerdo con una reforma a la justicia donde se den cuenta que el poder hay que saberlo canalizar, donde una entidad independiente como procuraduría asuman esas investigaciones, donde el servicio a la ciudadanía y la pedagogía sea la forma de generar respeto y autoridad.