Mujeres y personas con discapacidad fueron capacitadas para tejer planta de enea y decirle NO al uso de la palma de cera en Tocancipá

Mujeres y personas con discapacidad fueron capacitadas para tejer planta de enea y decirle NO al uso de la palma de cera en Tocancipá

Un grupo de mujeres y personas con discapacidad del municipio de Tocancipá en Cundinamarca, se capacitó de manera integral en la manera adecuada de tejer la planta de enea y comercializarla, para que ésta reemplace el mal uso tradicional de la palma de cera durante las celebraciones de la Semana Santa.

La capacitación que duró cerca de dos meses y que fue liderada por parte de la Secretaría de Ambiente municipal, consistió en enseñarles métodos de aprovechamiento de este material vegetal para lograr hacer artesanías, manualidades y trabajos que posteriormente pudieran comercializar.

Wilson Infante, secretario de Medio Ambiente de Tocancipá, explicó que la enea es una planta ideal para reemplazar la palma de cera, ya que es una planta propia de humedales y que en algunos casos se convierte en invasora y su material es propicio para elaborar estos ramos y otros elementos artesanales.

“El uso de la palma de cera estaba generando un deterioro del hábitat del loro orejiamarillo, por lo que se estaba poniendo en riesgo y se estaba generando su extinción. Es por eso que por cuidado a este ecosistema y a esta especie, es necesario buscar alternativas para hacer este ramo”, dijo.

Durante el proceso hubo intercambio de saberes con artesanos del municipio de Fúquene, debido a que ellos llevan varias décadas dedicadas a la realización de artesanías con este tipo de plantas.

Al hacer este intercambio de saberes, aprendieron cómo se hacían tejidos y cómo se hace una adecuada comercialización de estos productos, según dijo el secretario.

Para la señora Clara Navas, habitante de la región, esta iniciativa no solo le dejó nuevas enseñanzas, sino que también le permitió entender la importancia de la palma de cera en Colombia y los motivos por los que se debe cuidar.

“Si estamos tumbando la palma de cera estamos acabando con el medio ambiente. Tenemos que buscar formas de seguir celebrando nuestras semanas santas pero de manera responsable”, dijo.