Más de 400 animales  ex fueron trasladados desde Bogotá hasta el Caribe para ser liberados y reubicados

Más de 400 animales ex fueron trasladados desde Bogotá hasta el Caribe para ser liberados y reubicados

En un periplo maratónico y sin precedentes, la Secretaría de Ambiente de Bogotá trasladó 427 animales silvestres a cuatro departamentos ubicados en el norte del país. Una parte de estos individuos regresó a su hábitat natural, mientras que otros fueron reubicados en espacios controlados y similares a sus entornos para continuar su proceso de rehabilitación.

La operación “Ruta de la libertad” comenzó en la madrugada del lunes 19 de octubre en el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre, situado en la Sabana de Bogotá, de donde partieron más de 20 servidores de la entidad con aves, reptiles, anfibios, mamíferos y material marino en transportes acondicionados adecuadamente para su traslado a mejores ambientes naturales.

“La Secretaría de Ambiente lleva cuatro días viajando por el país, haciendo paradas en más de cinco corporaciones autónomas regionales con las que nos hemos puesto de acuerdo para continuar haciendo procesos de liberación y adaptación a otros medios más similares a los de los ecosistemas originales de estos más de 400 animales”, aseguró la secretaria de Ambiente Carolina Urrutia desde el corregimiento de Gambote, municipio de Arjona, Bolívar, una de las paradas de esta Ruta de la libertad.

Entre los especímenes que recorrieron los más de 1.100 kilómetros, distribuidos entre Bogotá y los diferentes puntos de parada hasta el Caribe, se encontraban monos, loras, tortugas, iguanas, un sapo y una pitón. Estos animales fueron incautados, recuperados y entregados en varias localidades, plazas de mercado y terminales de transporte de pasajeros de Bogotá.

Antes de regresar a sus hábitats naturales o ser reubicados en lugares afines a sus entornos, los individuos pasaron por largos procesos de rehabilitación brindados por profesionales de la Secretaría de Ambiente, las corporaciones autónomas regionales y el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal – IDPYBA, que también se unieron a la “Ruta de la libertad”.

Más de 100 individuos quedaron #LibresYEnCasa

Una de las jornadas, encabezada por la secretaria Carolina Urrutia y ejecutada con el apoyo de la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique), dejó en libertad a 120 animales en el corregimiento de Cambote, cerca de Cartagena, donde, a partir de ahora, podrán disfrutar de las condiciones ambientales y prestar sus servicios ecosistémicos.

“_Con nuestros aliados de Cardique hemos liberado más de 100 animales entre aves, reptiles y un mamífero, que infortunadamente fueron considerados por algunas personas como mascotas. Estos individuos fueron parte de una cadena de tráfico que además de causar sufrimiento, ocasionó pérdida de biodiversidad y deforestación.

Esta conducta causó sufrimiento en los animales y nos obligó a invertir muchos recursos públicos para la recuperación y rehabilitación para liberarlos en su hábitat natural”, puntualizó la secretaria de Ambiente de Bogotá.

Estos animales superaron procesos de cuarentena, rehabilitación física y recuperación de su instinto animal, gracias al trabajo de biólogos, veterinarios y zootecnistas.
Reubicaciones para mejorar sus condiciones

Debido a los efectos generados por la tenencia o el tráfico ilegal en su estado físico o comportamental, más de 310 de los animales trasladados por la Secretaría de Ambiente a la costa Caribe fueron reubicados en sitios controlados similares a sus entornos para que continúen sus procesos de rehabilitación hasta que se encuentren en las condiciones óptimas para ser liberados y defenderse por sí mismos, dependiendo de su avance, el nivel de dependencia a los humanos y la gravedad de sus antecedentes.

En su paso por el Magdalena caldense, la autoridad ambiental del Distrito dejó a una pacarana en manos de la Corporación Autónoma Regional de Caldas para que esta continúe su rehabilitación. Esta especie de roedor, perteneciente a la familia Dinomyidae, se encuentra en estado vulnerable.

A La Guajira fue trasladado un grupo de 120 animales, conformado por un mono aullador (Alouatta seniculus) y loras de las especies Amazona ochrocephala y Amazona amazónica. La corporación autónoma de este departamento será la encargada de brindarles todo el apoyo profesional para que logren adaptarse de nuevo a sus hábitats y recobrar sus comportamientos naturales.

Durante el recorrido, la entidad ambiental de Bogotá también entregó cuatro monos nocturnos, un ñeque, seis guacamayas carisecas, dos loros cabeciazules, cuatro cascabelitos, 18 loras alianaranjadas y nueve tortugas hicoteas a la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del río San Jorge, situada en el departamento de Córdoba.

En varias ocasiones los animales silvestres que han sido víctimas de la tenencia o el tráfico ilegal nunca logran recuperarse completamente y, por ende, no pueden ser liberados en sus hábitats, sino que deben permanecer en espacios controlados por el resto de sus vidas.

Ese es el caso de los 19 especímenes reubicados en el Vavárium de Cartagena y los 130 recibidos por la Sociedad Portuaria de esa ciudad, entre aves, reptiles y mamíferos, que ya no tienen posibilidades de regresar a sus entornos naturales, debido a sus graves afectaciones físicas, comportamentales y su dependencia a los humanos.

Cerca de 200 kilogramos de material marino fueron reintroducidos al océano

En la “Ruta de la libertad” también se realizó la reintroducción de caracoles, corales y ostras a las aguas del mar Caribe. Este material cumplirá un papel importante en la nutrición del suelo marino y servirá de hábitat para cientos de especies acuáticas, entre otros servicios ecosistémicos.

Gracias a la gestión de la Secretaría de Ambiente logramos reintroducir bivalvos, moluscos y crustáceos. Estos especímenes se lograron recuperar en los operativos de control realizados en la capital y con el apoyo de la Policía Ambiental en establecimientos comerciales que venden este material marino sin los respectivos permisos”, afirmó la subdirectora (e) de Silvicultura, Flora y Fauna de la Secretaría de Ambiente de Bogotá, Luisa Moreno.

Es importante que las personas comprendan que el material marino, como caracoles y conchas, presta servicios ecosistémicos para la conservación de la biodiversidad en los océanos, por eso, no deben ser extraídos de sus entornos naturales donde prestan servicios ecosistémicos. Así que cuando vayas a la playa no te los traigas de recuerdo, déjalos donde los viste.

La “Ruta de la libertad”, que finalizó en Cartagena este viernes 23 de octubre, será recordada por su aporte a la protección y conservación de la biodiversidad en Colombia.

La Administración de la alcaldesa Claudia López ratifica su compromiso con el respeto por todas las formas de vida y hace un llamado especial a los ciudadanos para que se abstengan de tener o comercializar fauna silvestre.

Así mismo, invita a las personas a seguir reportando los casos en que esta se encuentre en riesgo o amenaza, en las líneas telefónicas 3174276828, 3188277733, 3183651787 y 3187125560, donde un grupo de profesionales de la Secretaría de Ambiente está disponible para atender cualquier incidencia.

Cabe resaltar que entre el 1 de junio y el 25 de septiembre de este año, la Secretaría de Ambiente recuperó e incautó 1.015 animales silvestres, con el apoyo de la Policía Nacional. En este periodo, 404 especímenes también recobraron su libertad y 59 fueron reubicados.