La industria del coque en Colombia tiene futuro

La industria del coque en Colombia tiene futuro

Con la asistencia de más de 630 participantes, culminó con éxito el International MetCoke Summit 2022, la primera cumbre Internacional del coque en Colombia, organizada por la Federación Nacional de Productores de Carbón – Fenalcarbón. Durante el encuentro, se analizó la actual situación y se plantearon los principales desafíos de la industria del coque en Colombia y el mundo en materia de producción, comercialización y sostenibilidad.

“El reto como país es entender que el coque es un producto base para la transición industrial mundial. El 70% del acero primario en el mundo se genera a partir del coque y no existe un sustituto para este producto, por eso la demanda continuará, lo cual se constituye en un escenario favorable para Colombia”, aseguró Carlos Cante, presidente ejecutivo de Fenalcarbón.

Por su parte, Juan Benavides, investigador de Fedesarrollo, explicó durante su intervención en el evento que “El acero tampoco se va a poder sustituir como material estructural y el desarrollo en infraestructura es necesario y no se puede detener. La industria del coque tiene futuro, pero, para ello, el Gobierno debe construir una política de favorecimiento financiero, tecnológico y educativo”.

Por eso es necesario seguir avanzando en la explotación de este recurso, en el aumento de las reservas y en prácticas empresariales con eficiencia y con un compromiso de sostenibilidad ambiental, concluyeron los más de 15 expertos nacionales e internacionales que hicieron parte de la agenda académica.

El futuro de la industria colombiana y el escenario mundial

El coque colombiano tiene un gran potencial en el mercado internacional. Actualmente, el país es el tercer exportador de coque a nivel mundial y en 2021 registró un récord en exportación de 4,2 millones de toneladas, impulsado principalmente por su calidad.

Colombia es privilegiado ya que posee una variedad de carbón metalúrgico que solo se da en Norte de Santander y en una región específica de China, el cual permite el desarrollo industrial de un tipo de coque denominado coque reactivo. “El coque reactivo es fundamental en la fabricación de aceros especiales y ferroaleaciones, pues es de alta calidad por su bajo nivel de azufre y fósforo, elemento que causa la fragilidad del acero. Por eso es apetecido por las acerías”, explicó durante su intervención Homero Gómez, presidente del grupo Carbomax.

Y es que la transición energética requiere de acero y éste va a seguir siendo consumido en el mundo y se estima que para el 2050, la producción de acero incremente mínimo en un 15%. Al respecto, Santiago González, vicepresidente de estrategia corporativa de Acerías Paz del Río, afirmó en el evento que “el acero equivale a desarrollo, por ende, el carbón y el coque metalúrgico también lo son. Tenemos una gran responsabilidad no solo con Colombia sino con el mundo”.

Adicionalmente, se prevé que la coyuntura mundial actual, mediada por la guerra entre Rusia y Ucrania, juegue un papel decisivo en la forma en la que se moverá el mercado: “Vemos una gran oportunidad para la industria colombiana de aprovechar el mercado y exportar a los países que ya no confían en la producción y abastecimiento de Rusia. Las principales siderúrgicas del mundo ven a Colombia como una productora de acero confiable”. aseguró en su panel William Wolf, líder en dinámicas de precio y destinos de JTBOYD.

Por esta razón, Fenalcarbón se ha planteado como meta duplicar las exportaciones de coque en los próximos años. “Históricamente, China y Polonia se han peleado el primer lugar con exportaciones de coque de entre 8 y 9 millones de toneladas al año. Si nosotros logramos llegar a 10 millones de toneladas al año, entraríamos a pelear ese primer lugar, en un mundo en el que sí existe la demanda por este producto”, aseguró durante el evento Carlos Cante, presidente ejecutivo de Fenalcarbón.

La óptica empresarial y el compromiso con el medio ambiente

En Colombia, 20 empresas exportan el 95% del coque al mercado internacional. Varios de sus representantes tuvieron también un espacio dentro del International MetCoke Summit 2022 para analizar su papel en la dinámica de la industria del coque y la necesidad de apostarle a la sostenibilidad para que ésta sea perdurable en el tiempo.

Uno de ellos fue Ricardo Blanco, CEO de Coquecol, quien en su ponencia aseguró que “incorporar la sostenibilidad dentro de la estrategia corporativa es fundamental para el desarrollo de los negocios, teniendo en cuenta que hace referencia al equilibrio que debe existir entre la economía, el medio ambiente y el bienestar social. Necesitamos el trabajo integrado del sector público y privado para definir objetivos viables hacia el camino de una producción sostenible”.

Por su parte, Mauricio Cárdenas, vicepresidente Ejecutivo de Carbones Andinos, explicó que los principales retos que han identificado en materiamedioambiental son: reducción del CO2, transmitir el modelo de sostenibilidad a toda la cadena de valor y el difícil acceso a líneas de crédito, mientras que a nivel social, el principal desafío es lograr alianzas dentro del mismo sector.

Por esta razón, y como cierre del International MetCoke Summit 2022, Fenalcarbón y la Corporación Ambiental Empresarial CAEM, filial de la Cámara de Comercio de Bogotá, firmaron una alianza con el fin de consolidar la estrategia de sostenibilidad del sector y cumplir con las exigencias del mercado global, desarrollando la estrategia de acción climática hacia la carbono neutralidad de los sectores del carbón y el coque.

“Invitamos a todas las empresas a que se sumen a esta iniciativa para emprender el camino de la sostenibilidad del sector alineado con este nuevo contexto global y nacional que reclama un mayor compromiso de los sectores productivos. Como primer paso de este compromiso, este mismo evento, el International MetCoke Summit 2022 es un evento Carbono Neutral, ya que su huella de carbono se compensará a través de la siembra de un bosque nativo de 294 árboles”, concluyó durante el acto de clausura del evento Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón.