Isabella Arcila, disciplina y constancia, una mezcla perfecta

Isabella Arcila, disciplina y constancia, una mezcla perfecta

La capacidad de enfrentarse sola al mundo es una de las cualidades más grandes que tiene Isabella Arcila. Es el fiel reflejo de que con ética, disciplina y constancia se puede llegar a donde sea, romper barreras e ir más allá de lo deseado. En la natación, estas cualidades son claves para triunfar, porque en la individualidad prima el enfoque, la concentración, es una batalla constante contra los límites en la que el cerebro es el guía.

La nadadora Isabella Arcila ha demostrado, a lo largo de su carrera, que esta fue una pelea que ganó: sus resultados hablan de esa visión que tiene, de esa mentalidad. Fue algo que aprendió desde pequeña, por seguir los pasos de su hermana Valentina, quien le dejó claro que los peros no existen. Entendió muy bien el concepto de que engañar en el entrenamiento solo la perjudicaba a ella, así que nunca tomó un atajo. De esta manera fue escalando peldaños hasta que su nombre empezó a repetirse en boca de propios y extraños.

En su vida, la actividad física siempre la ha acompañado. Practicó diferentes deportes antes de entrar al agua: fútbol, baloncesto, voleibol. Pero rápidamente se dio cuenta de que su fuerte no eran los deportes de conjunto por su forma de pensar, de ser. Así que empezó a inclinarse por los deportes individuales como el tenis, pero fue en la natación en la que encontró su lugar en el mundo.

De la mano de José Fernando Bermeo aprendió las bases de los estilos, el trabajo duro. “Él fue el que sembró la semilla de lo que soy, la motivación para soñar en grande. Con él empezó mi sueño. Hice selección Cali, Valle y, posteriormente, Colombia. Si no hubiera sido por sus enseñanzas no hubiera llegado a ser lo que soy”, destaca. Así comenzó un camino lleno de triunfos, de alegrías. Su primera competencia fue en un torneo departamental en el que ganó en todo lo que compitió.

Su buen desempeño la llevó a ser parte de una selección de Colombia a los 12 años y comenzó a participar internacionalmente desde los 13. La Copa Pacífico en Chile fue su primera salida al exterior como nadadora. En la modalidad de pecho 100 metros se quedó con la medalla de oro, un recuerdo que aún se proyecta en su cabeza como si tuviera un video beam conectado en su cerebro rodando estas imágenes: su salida del agua emocionada, directo a abrazarse con su entrenador en ese momento, Fabio Toro.

Fue un comienzo mágico. Posteriormente, participó en el Suramericano juvenil, Centroamericanos escolares y en los Grand Prix en Estados Unidos, que le abrieron las puertas para que se entrenara en un país en el que la natación ha sido la cuna de grandes figuras como Michael Phelps, Katie Ledecky, Missy Franklin o Ryan Lochte.

Reclutadores de diversas universidades se interesaron en sus habilidades y así llegó a la universidad SMU de Dallas, en un año en el que también tuvo la posibilidad de competir en los Juegos Olímpicos de la Juventud que se llevaron en Singapur, en 2010. “Esas justas fueron un despertar, porque por primera vez me medía contra nadadoras a nivel mundial y esto me sirvió para saber qué tipo de nadadora era”, recuerda.

Pero sus logros no solo abrieron los ojos a nivel internacional, en Colombia, gracias a ese trabajo arduo que ha realizado y a los logros alcanzados, hace parte del programa atleta excelencia, categoría desarrollo, en la que además de lo económico el Ministerio del Deporte la apoya con aspectos técnicos, psicosociales y de ciencias del deporte, con el fin de que siga se siga potenciando como atleta de alto rendimiento.

En su carrera, como en la de todo profesional, ha sufrido reveses, de esos que quiebran el alma. El más grande que recuerda fue su intento de clasificación a los Olímpicos de Londres 2012, pero en los malos momentos, siempre hay un punto de quiebre que termina potenciando todo ese trabajo para seguir mejorando: así llegó a Rio 2016 y se convirtió en figura en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Ahora su mira está puesta en Tokio 2020, donde espera seguir dejando el nombre de Colombia entre los mejores de la natación internacional.