Evitar la resistencia microbiana, una tarea de todos

Evitar la resistencia microbiana, una tarea de todos

La resistencia antimicrobiana es, quizás, uno de los desafíos que deberá encarar la salud pública en el futuro. Así lo plantea el infectólogo y miembro de la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN), Carlos Álvarez.

Sobre esto, el especialista señaló que todos los ciudadanos “debemos evitar consumir antimicrobianos, porque cuando los consumimos sin una razón válida, es decir, que tengamos una infección bacteriana en el caso de los antibióticos, o micótica, en el caso de los antimicóticos, generamos un daño colateral y es la aparición de la resistencia antimicrobiana”.

En contexto, explicó Álvarez, cada vez que nos exponemos a antibióticos, estas bacterias que están en el intestino o la piel, pueden recibir trazas de antibiótico y de ahí generar un mecanismo de resistencia, que hace que cuando en un futuro se vayan a utilizar antibióticos para una posible infección, habrá bacterias resistentes.

“En otras palabras, el hecho de consumir antimicrobianos, va de la mano con la aparición de la resistencia”, aseguró Álvarez, y agregó: “Si uno toma antibióticos para una infección que no es por bacterias, por ejemplo, infecciones virales, lo que va a hacer es generar resistencia sin ningún beneficio”.

Por ello, resalta que normalmente cuando se habla de los antibióticos, lo primero que se viene a la mente es que aparezcan efectos secundarios, pero lo más importante es que en el caso de los antimicrobianos, está el riesgo y la posibilidad de generar resistencia a los mismos por parte de los microorganismos.

“La resistencia no solo se genera con las bacterias que conviven con nosotros, sino que, a su vez, como interactuamos con otras personas, podemos facilitar la transmisión de estas bacterias y, por lo tanto, hacer que otra persona tenga bacterias resistentes, incluso sino ha tomado antibióticos”, expresó Álvarez.

En detalle, el especialista señaló que, entrando un poco más en la explicación, lo que ocurre cuando se consume antimicrobianos, las bacterias, que son organismos vivos, tratan de buscar mecanismos para defenderse.

“Las bacterias son susceptibles a los antibióticos, es decir, se mueren cuando se consume el antimicrobiano; hay otras bacterias que no mueren, adquieren la posibilidad de buscar un mecanismo que evite la acción del antibiótico, generan alteraciones genéticas que se traduce en barreras para la acción del antibiótico”, añadió el experto.

Entre otras cosas que hay que tener en cuenta, señaló Álvarez, es que las bacterias son muy “buenas vecinas”.

“Los mecanismos de resistencia no solo se las pasan a sus clones o hijas entre comillas, sino que adicionalmente se las pueden pasar a bacterias vecinas y esto hace que ese fenómeno de resistencia que generó una bacteria pueda ser utilizado por otras bacterias que están alrededor de la misma”, concluyó Álvarez, quien para finalizar recordó que desde 2017 el Ministerio de Salud y Protección social planteó los 12 mandamientos contra la resistencia antimicrobiana:

12 mandamientos:

  1. Sólo tome antibiótico si su médico lo recetó: Nada sustituye la consulta con un médico ya que solo él puede conocer a profundidad cómo funciona su cuerpo frente a los microrganismos.
  2. Automedicarse antibióticos puede tener riesgos para su salud: Tomarlos en momentos innecesarios puede crearle a futuro mayores complicaciones en el tratamiento de enfermedades. Tomar antibióticos sin prescripción médica puede resultar perjudicial, tanto para la propia salud como para la de los demás.
  3. Tome el antibiótico como se lo recetaron y por el tiempo indicado: Los medicamentos están diseñados para tratar enfermedades específicas, su médico conoce a profundidad cual es el medicamento será más efectivo para tratar su enfermedad. La comunidad científica insiste en la necesidad de ser rigurosos a la hora de consumirlos, pues su mal uso está haciendo que estos medicamentos pierdan eficacia.
  4. Aumentar la dosis de antibiótico no lo mejora más rápido, pero en cambio aumenta el riesgo de efectos secundarios: Aumentar la dosis de un medicamento puede generarle una intoxicación y tener un efecto adverso en su cuerpo.
  5. Si los síntomas de la infección persisten no prolongue el antibiótico. Consulte a su médico: Prolongar la medicación no ayudará con el tratamiento de los síntomas ya que puede que su enfermedad necesite un seguimiento distinto a la inicial. Consulte al profesional ya que puede que necesite una segunda revisión médica.
  6. Los antibióticos solo sirven para infecciones causadas por bacterias: Aunque en ocasiones las manifestaciones clínicas de las infecciones producidas por diferentes microorganismos pueden ser similares, es clave realizar un diagnóstico que nos permita utilizar el fármaco adecuado, el antibiótico solo sirve para las infecciones causadas por bacterias.
  7. Los antibióticos no sirven para curar infecciones causadas por virus como el de la gripa: Los antibióticos son fármacos que se utilizan para combatir las infecciones causadas por bacterias, no tienen ningún efecto en contra de los virus.
  8. Los antibióticos no previenen el contagio de la gripa ni de otros virus: El resfriado y la gripe, tan habituales en épocas de lluvia, son enfermedades causadas por virus, por lo que los antibióticos no son efectivos para tratarlas.
  9. No comparta antibióticos con familiares o amigos: Es frecuente que una persona que se siente mal, con dolor de garganta, molestias urinarias o fiebre, recurra a esas pastillas de antibiótico que le sobraron de un tratamiento previo, propio o de algún familiar no lo haga ya que esto puede que no trate los síntomas efectivamente.
  10. No administre sus antibióticos a sus mascotas. Ellos requieren ser vistos por el veterinario en caso de necesitarlos: La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las industrias agropecuarias, piscicultora y alimentaria dejen de utilizar sistemáticamente antibióticos para estimular el crecimiento y prevenir enfermedades en animales sanos. En algunos países, aproximadamente el 80% del consumo total de antibióticos de importancia médica se da en el sector animal, principalmente para estimular el crecimiento en animales sanos.
  11. El mal uso de los antibióticos ocasiona bacterias más resistentes: la resistencia a los antibióticos hace que se prolonguen las estancias hospitalarias, que se incrementen los costos médicos y que aumente la mortalidad.
  12. El lavado de manos frecuente evita el contagio de virus y bacterias: Según la OMS el lavado de manos es una de las estrategias claves para una vida saludable. Evita la propagación de afecciones respiratorias, diarreicas, hepatitis A y gastroenteritis, entre otras.