Esperanza sin Fronteras continúa el apoyo a migrantes y niños en la ruta Bogotá-Tunja con espacios amigables.

Esperanza sin Fronteras continúa el apoyo a migrantes y niños en la ruta Bogotá-Tunja con espacios amigables.

El más reciente estudio de la organización humanitaria “Niños con hambre y desprotegidos: Los refugiados olvidados”, informa que casi la mitad de los niños y niñas (49 % de los encuestados) tienen dificultades para acceder a un refugio seguro, mientras que el 44 % tuvo dificultades para acceder a apoyo psicológico y servicios legales.

Por esta razón, organizaciones humanitarias continúan sus procesos de monitoreo en ruta brindando atención a las familias y migrantes en tránsito, a través de, Espacios Amigables para la Niñez, los cuales se han convertido en lugares donde más de 830 niñas, niños y adolescentes que se encuentran migrando con sus familias han podido descansar de manera segura, tener zonas de juego y diversión, así como una participación activa en los procesos de identificación de los riesgos para la niñez, sus derechos y entidades protectoras.

Dicha atención busca dignificar su tránsito a través de la entrega de kits de seguridad vial, información de servicios en la ruta, atención psicosocial, entrega de elementos de aseo, los cuales propenden por la promoción de la salud y el cuidado personal, y charlas de crianza con ternura que permiten reconocer y responder ante riesgos en la ruta que pueden afectar a la niñez.

Esta es una realidad que continúa latente y por lo cual la organización humanitaria ha desarrollado una estrategia metodológica que centra sus esfuerzos en la atención de la niñez más vulnerable en contextos de emergencia en puntos estratégicos ubicados a lo largo de la ruta Bogotá-Tunja. 

Adicional a la atención integral a las familias y la niñez migrante, el proyecto ha establecido jornadas que permitan fortalecer a 86 líderes de siete organizaciones a lo largo de la ruta en los temas de Crianza con Ternura y primeros auxilios psicológicos entre los que se encuentra la Pastoral Social Tunja, la Cruz Roja Colombiana y la Fundación de Atención al Migrante – Arquidiócesis de Bogotá (FAMIG).

Estos espacios se han caracterizado por buscar que las organizaciones propendan por acciones de largo aliento que favorezcan e impacten significativamente a la población migrante y especialmente a la niñez.

“Los espacios de talleres que nos brindaron en crianza con ternura, primeros auxilios psicológicos, me parecieron vivenciales y pude aprender la importancia de gestionar asertivamente las emociones, resignificar historias de vida y trascender asumiendo un rol en la crianza más consciente en la vida de cada niño y niña”. Fernanda Vargas de la Pastoral Social de Tunja.