Durante el 1er año de Esperanza Sin Fronteras se han atendido más de 6 mil migrantes en Cundinamarca y Boyacá

Durante el 1er año de Esperanza Sin Fronteras se han atendido más de 6 mil migrantes en Cundinamarca y Boyacá

World Vision, con el apoyo de la Oficina de Población, Refugiados y Migración (PRM) del Departamento de Estado de los Estados Unidos, ha llevado a cabo el primer año de ‘Esperanza Sin Fronteras’ que busca mejorar la protección y las condiciones de alojamiento de las niñas y niños migrantes más vulnerables, de la niñez no acompañada y/o separada y de los padres, madres y cuidadores a la vez que se promueve su cuidado y mecanismos de orientación en casos de vulneración de derechos.

Este proyecto, que tiene cobertura en seis departamentos del país, ha priorizado en Cundinamarca y Tunja varios municipios que cuentan con altos índices de población migrante, retornada y de comunidades de acogida en condición de vulnerabilidad según Migración Colombia. En Arcabuco, Tunja, Chiquinqurá, Bogotá, Soacha y Chusacá, se ha brindado atención en temas de protección y albergue a un promedio de 6.700 personas en los años 2021 y 2022.

Durante el primer año de implementación en el centro del país, World Vision ha enfocado su mirada en la atención integral a las familias migrantes, así como la niñez no acompañada y separada. 

Según el informe realizado a nivel nacional por la organización humanitaria, 443 niñas, niños y adolescentes transitan solos en las principales rutas de caminantes. El 97% de ellas y ellos se encuentra entre los 15 y 17 años de edad.

En articulación con las organizaciones sociales a lo largo de la ruta y en participación con el GIFMM, se han identificado las necesidades más apremiantes de la población migrante en la región logrando el fortalecimiento de 2.647 madres, padres y cuidadores en cuanto a los riesgos y/o entornos que pueden afectar a la niñez en la ruta. Además ha apoyado a 1.025 familias migrantes con vocación de permanencia a través de asistencias monetarias que les permitan tener acceso a arriendo en viviendas dignas.

Esto se complementó con talleres que les permiten a las familias ahorrar y administrar sus ingresos de manera que puedan apoyar a sus familias a largo plazo.

En el segundo año del proyecto que inició en el mes de septiembre, se espera que se pueda beneficiar a más familias migrantes y fortalecer la respuesta a niñez en riesgo con especial énfasis en niñez no acompañada y separada desde la articulación y activación de rutas de protección con las autoridades locales.