Desde el Concejo proponen medidas alternas para evitar cierre generalizado de gastrobares

Con la reciente expedición del decreto 055 de 2021 de la Alcaldía de Bogotá, que incluye en el artículo cinco a los gastrobares que ya operaban con protocolos, como una actividad a partir de ahora no permitida, se retrocede en la reactivación económica y se perjudica a una industria que en su gran mayoría se ha comprometido con la bioseguridad en la pandemia, así lo consideró la Concejal de Bogotá Lucía Bastidas.

Para la cabildante del partido Alianza Verde, el compromiso del sector comercio ha estado vigente durante toda la pandemia con la salud de la ciudad, con acoger las normar y adaptarse a los exigentes protocolos que planteó al Administración Distrital y aseguró que no es posible que por unos pocos pague todo el sector.

“Ahora son cerca de 20 mil empleos los que se ponen en riesgo en la ciudad con la adopción de medidas drásticas como esta que solo reflejan improvisación. Aquí la política no puede ser, que por unos pocos paguen todos. Si bien es cierto que algunos establecimientos en Modelia y en el sector de la Primero de Mayo, disfrazaron su objeto con venta esporádica de alimentos para operar, o que promueven la venta e ingesta de licor bajo la figura de gastrobares, propiciando aglomeraciones e incumplimiento de normas básicas de bioseguridad, las sanciones deben ir dirigidas a esos infractores”. Señaló Bastidas.

Asimismo, reveló algunas de las propuestas que deber ser estudiadas y adaptadas, como medidas para evitar un impacto mayor sobre la economía de Bogotá en plena reactivación. “Lo que queda claro es que las restricciones generalizadas impactan negativamente la economía en Bogotá. Las decisiones deben ir encaminadas a individualizar a los responsables y sancionarlos, propender por cierres sectorizados de acuerdo al perjuicio que se esté generando; es importante también, que ya pasados 11 meses del inicio de la cuarentena por fin se implemente un piloto para los bares de la ciudad que no han podido funcionar y que se han preparado para comenzar a funcionar”.

En Bogotá, durante 2020, cerraron definitivamente 8.450 establecimientos del sector de bares y restaurantes, equivalente al 23% del total de negocios de este tipo que hay registrados en la ciudad. “Necesitamos recuperar la productividad de nuestra ciudad y estas medidas extremas en nada ayudan y por el contrario condenan a miles de familias al desempleo y la pobreza”, sostuvo la concejal Lucía Bastidas.