La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – (CAR), impuso una medida preventiva consistente en la suspensión inmediata de actividades agrícolas en un predio ubicado en la vereda Monte de Luz, inmerso en zona del páramo de Merchán, en el municipio de Saboyá, en Boyacá,
La decisión se adoptó luego de una visita técnica realizada por profesionales de la dirección regional Chiquinquirá, quienes evidenciaron el desarrollo de labores agrícolas activas en un área aproximada de cinco hectáreas, con presencia de cultivo establecido, uso de maquinaria agrícola y aplicación de insumos.
Durante la inspección se verificó que las actividades se adelantaban dentro de zona de páramo, ecosistema de especial protección ambiental, y a menos de cien metros de dos nacimientos de agua, sin que se observaran franjas de protección hídrica.
La intervención en cercanía directa a dos fuentes hídricas incrementa el nivel de riesgo ambiental, ya que estos nacimientos abastecen y regulan el recurso hídrico en la región, además de cumplir una función clave en la conservación del suelo y la biodiversidad.
“Hicimos presencia en la zona donde nace el agua que abastece a Saboyá y a varios municipios aguas abajo, encontrando una situación que preocupa profundamente a la comunidad, pues se evidenció la preparación de cultivos de papa en pleno páramo de Merchán, incluso a tres metros de nacimientos de agua”, afirmó Yiber González, director regional de Chiquinquirá de la CAR.
El funcionario explicó que el riesgo aumenta toda vez que los fertilizantes y otros productos pueden llegar directamente a las fuentes que consumen las comunidades del sector, al tiempo que indicó que la CAR continuará ejerciendo control y adelantara los trámites necesarios para frenar estas acciones y proteger el agua, que es un recurso vital para todos”, expresó
Teniendo en cuenta las graves afectaciones ambientales que podrían derivarse de una intervención en área protegida la Corporación ordenó la suspensión inmediata de las actividades agrícolas en el área intervenida, como medida preventiva para proteger el recurso hídrico, el suelo y el ecosistema de páramo.
“Reiteramos que los páramos son territorios estratégicos para la seguridad hídrica y el equilibrio ambiental, por lo que cualquier actividad que pueda comprometer su integridad es objeto de control y seguimiento por parte de la autoridad ambiental, tal como lo hemos venido haciendo en estos 65 años cumpliéndole al territorio”, puntualizó el director González.






