En mayo, los alimentos dejaron de presionar el costo de vida: la división de alimentos y bebidas no alcohólicas registró una variación mensual de -0,02 %, mientras el IPC total fue de 0,47 %. El dato confirma una señal positiva para los hogares: más productos llegaron a las plazas y centrales mayoristas, y varios alimentos de alto consumo bajaron de precio en el momento en que las familias más lo necesitan.
El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural destaca que esta mejora se observa en alimentos cotidianos. A su vez, la ministra Martha Carvajalino anotó que “el IPC en el mes de mayo, los alimentos registraron una variación negativa permitiendo tener un mayor control de la inflación”. En efecto, en el IPC del DANE, las principales reducciones mensuales se concentraron en tomate (-3,36 %), plátanos (-5,54 %), hortalizas y legumbres frescas (-1,26 %) y naranjas (-6,36 %). Además, el arroz acumuló una caída anual de -7,82 %, un alivio relevante para la canasta básica de los hogares colombianos.
El comportamiento interno evidencia, además, dos dinámicas: los alimentos procesados descendieron hasta 3,73 %, consolidándose como un factor de alivio para el gasto de los hogares, mientras que los perecederos se mantienen como el principal foco de presión, con una variación anual de 11,95 %, asociada a choques de oferta, estacionalidad agrícola, costos logísticos y sensibilidad climática. Mayor abastecimiento De otro lado, en mayo de 2026, el abastecimiento de alimentos aumentó en 8 de las 23 ciudades donde se concentran las principales centrales mayoristas del país.
Igualmente, en este mes las centrales de abasto recibieron 181.453 toneladas de verduras y hortalizas, volumen que representa un aumento del 0,5% frente al volumen registrado en mayo de 2025. Por grupos de alimentos, aumentaron su abastecimiento los pescados (16,8%), las carnes (11,3%), los procesados (5,5%) y las verduras y hortalizas (0,5%).
La división de Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una variación mensual de -0,02 %, lo que sugiere que la presión mayorista observada en meses previos empieza a corregirse en varios productos de alto consumo El abastecimiento de alimentos en centrales de abasto acumulado entre enero y mayo creció 2,5% , superando los niveles récord del periodo previo. Así mismo, el comportamiento de mayo permite mirar los próximos meses con optimismo prudente.
No se trata de cantar victoria, sino de reconocer que la dirección empieza a ser favorable. Si se mantiene la entrada de cosechas, si las vías de abastecimiento operan con normalidad y si no se presentan choques climáticos severos, los precios de alimentos tendrían espacio para seguir moderándose entre junio y septiembre de 2026. De esta manera, el campo sigue consolidándose como jalonador importante de la economía en las distintas regiones del país.



