Essity llega al 98% de los municipios de Colombia y destaca el rol de las tiendas de barrio como motor de las mipymes.

En Colombia, hablar de mipymes es hablar también de tiendas de barrio. Detrás de cada mostrador hay un negocio familiar, una fuente de empleo, un punto de encuentro comunitario y, en muchos territorios, el principal acceso cotidiano a productos básicos para los hogares. En el marco del Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, que se conmemora cada 27 de junio, Essity, compañía líder global de higiene y salud con presencia en Colombia, destaca el valor de los tenderos como uno de los actores más importantes del comercio popular y de la cadena de abastecimiento del país.

La relevancia del canal se mantiene en medio de una transformación acelerada del consumo. La expansión de formatos de descuento, el crecimiento de marcas propias, las plataformas digitales y los nuevos hábitos de compra han cambiado la forma en que los hogares abastecen su canasta. Frente a ese contexto, la tienda de barrio conserva aún atributos diferenciales: cercanía, confianza, venta al menudeo, conocimiento y fidelización del cliente y presencia en zonas donde otros formatos tienen menor capilaridad.

Según el DANE, en 2024 el país registró 540.233 micronegocios de panaderías y tiendas de barrio. Estos negocios ocuparon a 762.481 personas y alcanzaron ventas o ingresos por $34,8 billones, una cifra que evidencia su peso dentro de la economía popular, el emprendimiento familiar y la distribución de bienes esenciales. Además, el 88,4% de sus propietarios eran trabajadores por cuenta propia, lo que confirma la importancia de este canal como fuente de autoempleo y generación de ingresos para miles de hogares.

“En Colombia, el tendero cumple un rol que va mucho más allá de vender productos. Es un aliado de confianza para las familias, entiende las necesidades de su comunidad y permite que soluciones esenciales de higiene, salud y cuidado estén disponibles cerca del consumidor. Para una compañía como Essity, fortalecer el canal tradicional significa también robustecer un sector que es fundamental para la economía del país como eje social fundamental de la comunidad, que además garantiza el acceso, la cercanía y la capacidad de respuesta en los territorios”, afirma Jorge Eduardo Triviño, director comercial para Colombia y Venezuela de Essity.

Para compañías de consumo masivo, este escenario plantea un reto estratégico: asegurar disponibilidad, responder a consumidores más sensibles al precio y entender con precisión la dinámica de cada canal. En esa ruta, Essity, compañía global líder en higiene y salud, ha consolidado una estrategia que le permite llegar al 98% de los municipios de Colombia, con una fuerza comercial sólida y presencia en más de cientos de miles de clientes en el territorio nacional.

Este modelo permite atender distintos entornos de consumo, desde tiendas de barrio, minimercados, droguerías y supermercados independientes, hasta cadenas, pañaleras y plataformas digitales. En particular, el canal tradicional representa una apuesta clave para la compañía, al conectar marcas como Nosotras®, TENA®, Familia®, Pequeñín®, Pomys®, Tork®, Leukoplast®, Cutimed® y Novarix con la vida diaria de los hogares colombianos y con comunidades que dependen de puntos de venta cercanos para abastecerse.

La apuesta de Essity también integra tecnología e inteligencia comercial para acompañar mejor la operación del canal. A través de una plataforma de inteligencia comercial desarrollada internamente, la compañía integra los sistemas ERP de distribuidores y agencias en Colombia, capturando datos de ventas diariamente y convirtiéndolos en información útil para tomar decisiones ágiles.

“La tecnología nos permite hacer más inteligente la relación con nuestros aliados comerciales. Con nuestra herramienta predictiva podemos entender mejor el comportamiento del canal, anticiparnos a necesidades de abastecimiento, optimizar inventarios y construir conversaciones basadas en datos con distribuidores y tenderos. El objetivo es que la innovación se traduzca en una mejor experiencia para el consumidor y en mayor valor para quienes hacen posible la llegada de nuestros productos a cada rincón del país”, agrega Triviño.

En Andina y Caribe, Essity también ha fortalecido una operación comercial basada en analítica avanzada, inteligencia comercial y una red distributiva robusta. Durante 2025, la compañía mantuvo un esquema mixto que combinó atención directa a clientes estratégicos con una amplia red de más de 500 distribuidores, alcanzando más de 560.000 puntos de venta visitados semanalmente en la región Andina, Caribe y Sur.

De cara al futuro, la compañía avanza en la evolución de su plataforma predictiva mediante inteligencia artificial, machine learning y analítica avanzada, con el propósito de predecir comportamientos de compra, optimizar inventarios y fortalecer su cobertura en los distintos canales. Esta transformación busca responder a un entorno de consumo más dinámico, en el que la eficiencia logística, los portafolios accesibles y la ejecución por canal son determinantes para sostener la competitividad.

En el Día Internacional de las MiPymes, Essity reconoce que los tenderos son parte esencial de ese ecosistema empresarial que sostiene comunidades, genera empleo y acerca productos fundamentales a millones de colombianos. En un país de regiones diversas, la tienda de barrio sigue siendo mucho más que un punto de venta: es una red de confianza, servicio y acceso que conecta a las marcas con la vida cotidiana de los hogares.

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