La concejal Diana Diago le puso la lupa a la construcción del Colegio San Francisco Sede B, en Ciudad Bolívar, y denunció graves retrasos, millonarias adiciones presupuestales y fallas técnicas en una infraestructura educativa que completa más de una década de problemas. La obra sigue sin ser entregada y es un claro ejemplo de la falta de planeación e ineficiencia de la administración distrital. Los problemas de esta institución comenzaron desde el 2015, cuando el IDIGER advirtió riesgos de deslizamiento y problemas estructurales en la obra.
Desde entonces, estudiantes, padres de familia y docentes han realizado protestas reclamando soluciones ante el deterioro y el temor de un colapso en las instalaciones, mientras la comunidad sigue esperando el cumplimiento de las promesas. “Lo que está pasando con el Colegio San Francisco es la prueba de cómo el Distrito les falla una y otra vez a los estudiantes de Ciudad Bolívar. La comunidad lleva 11 años esperando una institución educativa para más de 600 niños y jóvenes que hoy no cuentan con una infraestructura idónea” aseguró Diana Diago.
El historial de este proyecto evidencia fallas en la planeación. El contrato anterior (Contrato No. CO1_PCCNTR_3137553), adjudicado a la Unión Temporal 2022 para construir la nueva sede, terminó con una triste ejecución de apenas el 34,24%. Ante los retrasos y el abandono de la obra, la Secretaría de Educación Distrital entregó la terminación del proyecto a la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano de Bogotá (RenoBo).
Así, el 25 de julio de 2024 RenoBo celebró el Contrato de Obra No. 372-2024 por un valor inicial de más de $10.748 millones de pesos para finalizar la institución educativa. El contrato se presentó como la solución definitiva, pero la obra volvió a presentar suspensiones y fallas de planeación que hoy tienen en vilo a más de 600 familias de la localidad.
“21 mil millones que deberían estar invertidos en una institución educativa en Ciudad Bolívar, hoy están en riesgo por la ineficiencia y los incumplimientos de la administración distrital”, señaló Diana Diago. La nueva fase de construcción inició el 30 de agosto de 2024 y debía entregarse el 29 de abril de 2025. Sin embargo, durante la ejecución aparecieron nuevos problemas en la cimentación que obligaron a suspender los trabajos.
La falta de planeación obligó a incorporar 29 ítems no previstos, disparando el presupuesto con una adición superior a los $5.000 millones. Con esto, la inversión total acumulada, teniendo en cuenta contratos previos, ya supera los $21.000 millones de pesos.
“Es indignante que mientras el valor del contrato aumenta, las familias sigan viendo una obra inconclusa. El verdadero peligro de esta parálisis es que, al no tener una institución digna, se debilita la cobertura educativa en la localidad”, advirtió la cabildante. El contrato pasó de tener un plazo inicial de 8 meses a acumular 19 meses de ejecución, aplazando la entrega hasta septiembre de 2026. Lo más preocupante es que el último informe del contratista publicado en SECOP reveló que la ejecución alcanzaba apenas el 10,96%, evidenciando un retraso cercano al 90% frente a lo proyectado.
“Es inaceptable que pretendieran ejecutar en apenas dos meses lo que no ejecutaron en casi un año. Esto demuestra una alarmante falta de respeto con el tiempo y los recursos de los bogotanos”, enfatizó Diago.
Ante el retraso del 90% la concejal Diana Diago exigió al alcalde Carlos Fernando Galán, a la Secretaría de Educación y a RenoBo intervenir de manera urgente el proyecto para garantizar la terminación definitiva de la obra y evitar que el Colegio San Francisco Sede B se convierta en un elefante blanco en el sur de la ciudad


