El Gobierno nacional puso en marcha la granja solar fotovoltaica de Pivijay, una iniciativa que beneficiará a más de 1.500 personas principalmente de estratos 1 y 2 y que posiciona al municipio como el primer Territorio Energético del Magdalena. El proyecto permitirá que más de 500 hogares, junto con pequeños negocios y entidades públicas, accedan a un servicio de energía más económico y confiable, en una región que históricamente ha enfrentado brechas en el acceso a este servicio.
La obra fue desarrollada por el Ministerio de Minas y Energía, en articulación con el Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (FENOGE), y hace parte de la estrategia del Gobierno para ampliar el acceso a energías limpias en el país. Ubicada a orillas del río Magdalena, la granja solar marca un punto de inflexión para el municipio: la generación de energía a partir del sol comienza a traducirse en ahorro para los hogares, mayor estabilidad en el servicio y nuevas oportunidades económicas para la comunidad.
Esta iniciativa se enmarca en el programa Colombia Solar , que integra esfuerzos como Energía Solar para Población Vulnerable y en el Plan 6GW Plus, pilares de la política de Transición Energética Justa. El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, destacó el alcance estructural de este tipo de proyectos y su impacto territorial: “el segundo gran propósito de este gobierno es descentralizar y democratizar la generación energética, es decir, hacer pequeñas granjas solares que se conecten al sistema, como esta. La energía está conectada con todos los renglones productivos y económicos, y este tipo de proyectos permite aprovechar el sol con tecnologías como los paneles fotovoltaicos para traducirlo en bienestar para la gente”.
El funcionario también señaló que este modelo se está replicando en otras regiones del país, con iniciativas en marcha en territorios como Barrancabermeja y procesos de convocatoria en Cali para beneficiar a poblaciones vulnerables, como madres cabeza de familia. En términos técnicos, la granja cuenta con 1.792 paneles fotovoltaicos de alta eficiencia, una capacidad instalada de 1.102 kWp y una vida útil cercana a los 25 años. Se estima que generará alrededor de 1,9 millones de kWh al año, evitando la emisión de más de 422 toneladas de CO₂ anuales.
El impacto va más allá del acceso a energía. Comercios, talleres, instituciones educativas y centros de salud podrán reducir sus costos operativos y mejorar su funcionamiento, lo que fortalece la economía local. El componente social también fue clave durante su ejecución: el 90 % de la mano de obra utilizada fue local, dinamizando la economía del municipio y dejando capacidades instaladas en la comunidad. Habitantes del territorio ya perciben los beneficios.
“Para nosotros esto es una bendición. La energía siempre ha sido un gasto difícil, y ahora saber que será más económica nos da tranquilidad”, afirmó Jorge Pertuz, líder de la comunidad Bonga. Actualmente, la granja solar avanza en su fase final de conexión y puesta en operación, consolidando a Pivijay como referente nacional en soluciones energéticas sostenibles que impactan directamente la calidad de vida de las comunidades.






