Acompañado por niños, niñas y adolescentes, el alcalde Carlos Fernando Galán participó este miércoles en el lanzamiento de Cuando los pájaros no cantaban, una apuesta por construir memoria con las infancias de Bogotá, como parte del compromiso con la no repetición del conflicto armado, en el marco del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado.
Se trata de una colección ilustrada, liderada por la Consejería de Paz, Víctimas y Reconciliación de Bogotá, y el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, que recoge parte del volumen testimonial del Informe Final de la Comisión de la Verdad (CEV).
A través de historias reales, anonimizadas, narra cómo la guerra de más de cinco décadas en Colombia afectó profundamente a niños y las niñas.
El acalde Galán se encargó de entregar oficialmente la colección ilustrada a los niños y niñas de la Institución Educativa Distrital Juana Escobar y de la Mesa Local de Víctimas de Usme.
Asimismo, en compañía de la consejera de Paz, Víctima y Reconciliación, Isabelita Mercado, leyeron fragmentos de algunas de las historias compiladas en la colección.
“A partir de las historias podemos reconocer que los niños y las niñas no necesitan solo una atención y una política que les dé respuesta a sus problemáticas, sino que también los incluya en el diálogo sobre lo que pasó, lo que vivieron, que oigan su voz frente a lo que sintieron y sienten frente a esos hechos que afectaron su vida.
Esa es la apuesta que hoy queremos destacar y que ha liderado el equipo de la Consejería de Paz, Víctimas y Reconciliación”, expresó el alcalde Galán.
El mandatario Distrital también reiteró la importancia de garantizar la no repetición de estos hechos de violencia en Colombia.
“Tenemos que actuar frente a esto y la apuesta principal para que no se repita es reconocerlo, incluir y escuchar a todos para tomar medidas y así reconocer los sistemas que ha creado el país para buscar que se conozca toda la verdad.
Que los responsables les den la cara a las víctimas y que contemos todas las historias porque nos ayuda a sanar y a trabajar para que no se repitan, para que ningún niño, niña y adolescente tenga que volver a vivir lo que eso más de 70.000 niños que están en Bogotá han vivido por cuenta de la violencia”, agregó.







