En un país donde cada vez más niños crecen con un celular en la mano, el aula no puede competir sola contra la economía de la distracción. Por eso, fue radicado hoy en el Congreso de la República el Proyecto de Ley 542 de 2026 – “Ley Contra la Adicción Digital”, una iniciativa liderada y radicada por la representante a la Cámara por Bogotá, Olga Lucía Velásquez, que busca proteger la salud mental y el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes.
Esta propuesta pone límites claros al uso del celular durante la jornada escolar, sin demonizar la tecnología ni bloquear su uso pedagógico, y plantea ordenar el uso digital para que el aprendizaje, la concentración y el bienestar emocional vuelvan a estar en el centro de la formación.
La discusión no es menor, porque esto no es una pelea contra la tecnología, es una decisión a favor de la salud mental, la infancia y el futuro del país. Según la Comisión de Regulación de Comunicaciones, el celular es el dispositivo más usado por niños, niñas y adolescentes, y una mayoría ya cuenta con uno propio.
Mientras tanto, organismos internacionales como UNESCO han advertido que el uso de smartphones en clase debe ocurrir solo cuando demuestre que apoya el aprendizaje, y que la expansión de prohibiciones o restricciones escolares se ha vuelto una tendencia global.
El proyecto propone que instituciones educativas públicas y privadas adopten medidas de regulación y control para estudiantes menores de 16 años durante la jornada escolar: menos uso personal de dispositivos en actividades académicas, límites razonables de tiempo en pantalla y restricciones en espacios clave del colegio —como clases, evaluaciones o bibliotecas—, manteniendo excepciones cuando el uso sea necesario para fines pedagógicos, de salud o de seguridad.
La apuesta es recuperar la atención, mejorar la convivencia y reducir riesgos asociados a la exposición excesiva a pantallas. La iniciativa también incorpora un componente de corresponsabilidad: la familia no queda por fuera. El texto impulsa participación activa de padres, madres y cuidadores, fortalece “escuelas para padres” y propone seguimiento periódico de las medidas para ajustar lo que funcione y corregir lo que no, con acompañamiento técnico de entidades nacionales.
Además de lo anterior, el proyecto incluye una medida que conecta con la vida diaria de millones de ciudadanos: propone lineamientos para el uso responsable del celular por parte de servidores públicos en atención al ciudadano, de modo que el teléfono personal no se convierta en una barrera de servicio, trato tiempos de respuesta. Durante la atención al público, el servidor deberá abstenerse de usar su celular para actividades ajenas a sus funciones, salvo emergencias o
Edificio Nuevo del Congreso: Carrera 7 No 8 – 68, Oficina 440 B, Bogotá D.C. olga.velasquez@camara.gov.co necesidades institucionales justificadas, y cada entidad deberá formalizar protocolos de buen servicio.
La “Ley Contra la Adicción Digital” se alinea con un debate internacional cada vez más contundente sobre infancia y plataformas. Esta misma semana, un jurado en Los Ángeles declaró responsables a grandes compañías tecnológicas por daños a una usuaria joven, en un caso centrado en el diseño adictivo de productos digitales. La señal global es clara: el cuidado de la niñez en entornos digitales dejó de ser
opcional.






